viernes, 23 de mayo de 2008

Computación urbana: Aplicaciones tecnológicas para mejorar la vida en la ciudad

Hablamos con Nicolas Nova, investigador del Media and Design Lab del Swiss Institute of Technology de Lausana, sobre lo último en computación urbana. Como investigador, Nicolas se ha especializado en la experiencia de usuario en el área de la tecnología, observando cómo la usa la gente y cómo se comporta al usarla. La computación urbana y los videojuegos son dos de los campos principales en los que se centra. Además, este joven científico es editorial manager de LIFT08 , un pequeño pero exquisito congreso celebrado en Ginebra sobre los retos y las oportunidades de la tecnología en la sociedad.

¿Qué es la computación urbana?

Son tecnologías en entornos urbanos, aplicaciones o servicios que permiten a la gente desplazarse, coordinarse, interrelacionarse socialmente en las ciudades, y que deberían incrementar la calidad de vida urbana. No están pensadas sólo para los ciudadanos, sino también para municipios y ayuntamientos que necesiten obtener información sobre cómo la gente vive realmente y sobre si es posible mejorar su experiencia.

¿Cuáles son los principales objetivos de estas infraestructuras de computación urbana?

En última instancia, se trata de solucionar ciertos problemas que la gente o los municipios tienen en entornos urbanos: podría consistir en hacer que los ciudadanos sepan dónde pasan ciertas cosas y cómo llegar a ellas. O, si hablamos de contaminación urbana, podríamos hacerla más evidente y visible mediante una infraestructura informativa, a fin de que se tomasen medidas. Una de esas medidas podría ser fomentar ciertas formas de movilidad no contaminante, pasarse del coche u otros tipos de vehículos al transporte público, o aplicaciones que aconsejen a la gente sobre cómo moverse mejor por la ciudad a fin de minimizar el consumo de energía.

Urbana

¿Quién trabaja en la computación urbana?

En primer lugar está la perspectiva académica: investigadores, tecnólogos, arquitectos y urbanistas. En segundo lugar, están las compañías tecnológicas que quieren que su público objetivo se beneficie de las nuevas tecnologías, las aplicaciones para móviles o los servicios basados en la ubicación. Y, por último, tenemos un buen puñado de proyectos interesantes realizados por artistas, artistas interactivos o multimedia que también están adoptando una perspectiva crítica sobre cómo el mundo académico o el empresarial intentan desarrollar proyectos para las ciudades.

Comento esto último porque opino que estos proyectos artísticos son mucho más interesantes y en ocasiones más avanzados en cuanto a las necesidades y los deseos de los ciudadanos. De hecho, los proyectos más interesantes en el campo de la computación urbana no provienen de empresas o académicos, sino que mayoritariamente provienen de los artistas, como por ejemplo el proyecto de Bio Mapping donde se muestra en mapas urbanos el latido de la gente o sus rasgos fisiológicos.

En la actualidad, la mayoría de los mejores casos prácticos no se están realizando con teléfonos móviles, sino en la red, donde hay una masa crítica de usuarios mayor

También está el proyecto Real-time Rome del MIT, en el que se refleja en un mapa el consumo de móvil en Roma. Los mapas generados proporcionan información sobre el consumo y el comportamiento de los usuarios de móvil, mostrando por ejemplo picos de consumo a ciertas horas del día en una zona concreta de la ciudad. Hay muchos proyectos artísticos extremadamente interesantes en relación al futuro de la computación urbana.

Dado que el aparato más común del usuario es el teléfono móvil, ¿es ésa la interfaz más adecuada?

Lo más importante del móvil es que todo el mundo tiene uno. Ése es el motivo por el que, a priori, la idea era desarrollar aplicaciones de computación urbana para telefonía móvil. ¡El problema es la infinidad de hardware que existe! Hay unos 350 modelos de móviles diferentes en circulación. A esto se suma el tema del software; los móviles tienen distintos lenguajes y plataformas de programación. Además, algunos operadores de telefonía no quieren que otros operadores puedan acceder a sus datos. En resumen, el mercado está muy fragmentado, con lo que es muy difícil conseguir una masa crítica de usuarios.

Si hablamos de las ciudades del futuro, no debemos pensar en tecnología, sino en las necesidades humanas, en lo que la gente quiere en lugares específicos

En la actualidad, la mayoría de los mejores casos prácticos no se están realizando con teléfonos móviles, sino en la red. La masa crítica de usuarios en la web es significativamente mayor. Uno de los ejemplos son los sistemas de recomendación de restaurantes u hoteles, un servicio que se usa más en la web porque es más fácil acceder a él que desde un móvil. Los mapas, por ejemplo, suelen ser grandes, y aunque tengas una bonita pantalla de iPhone es muy difícil consultar un mapa desde el móvil, especialmente con ese teclado tan pequeño. Así que deberíamos reflexionar sobre el contexto, los límites de la interfaz y cómo se pueden desarrollar aplicaciones especiales en aparatos tan pequeños.

¿Cómo se mide el éxito de un proyecto de computación urbana? ¿Cómo se sabe si una infraestructura de servicios funciona?

No se trata tanto de medir, sino de entender lo que la gente hace realmente con la aplicación de computación urbana, que podría variar mucho respecto a lo que el diseñador planteó en un principio. Existe la teoría de que la gente adopta la tecnología de maneras muy distintas. Así que en el segundo intento de diseñar ciertos productos sería interesante comprender qué pasó y si otros usuarios pueden sacar provecho de cierto comportamiento de usuario que no se había previsto inicialmente a fin de construir nuevos servicios a partir de esos nuevos datos.

¿Cuál es el futuro en este campo?

Si hablamos de las ciudades del futuro, no debemos pensar en tecnología, sino en las necesidades humanas, en lo que la gente quiere en lugares específicos. ¿Quieren circular mejor, conocer a gente que comparte sus mismos intereses, o, por otro lado, simplemente quieren que se les deje en paz y estar inaccesibles? Se trata de ciudades basadas en los deseos de la gente, más que de ciudades donde la tecnología se lanza sin más y la gente no entiende lo que está pasando.