martes, 22 de abril de 2008

Arregla mis calles

22 de Abril de 2008 | Juan Freire

En febrero de 2007 veía la luz la versión beta del sitio Fix my street, un espacio donde los ciudadanos británicos podían informar de problemas locales que afectan a su ciudad y especialmente a las calles y espacios públicos por los que transitan habitualmente. Entre los problemas más habituales se encuentran los graffitis, los baches, las aceras deterioradas, los fallos en la iluminación pública, el mobiliario abandonado, la basura sin recoger (como el que se denuncia en la captura de pantalla)... El usuario puede describir el problema, añadir fotografías y posicionarlo en un mapa.

Por su parte el sitio informa a los ayuntamientos de las "denuncias" y posteriormente, con la ayuda de los usuarios, actualiza el estado del problema (especialmente si se ha resuelto). Fix my streets proporciona estadísticas de los problemas de los que han sido informados y permite utilzar alertas locales (por código postal) con RSS o por correo electrónico.

La iniciativa parece que se está consolidando y en estos momentos su actividad es ya cuantitativamente relevante. Por ejemplo, el 18 abril el sitio anunciaba que habían recibido 386 denuncias la semana anterior, que se habían resuelto 709 en el pasado mes y que disponían de 12.351 actualizaciones sobre los problemas. Estas cifras indican que este tipo de herramientas pueden convertirse en un canal muy relevante para las relaciones entre ciudadanos y las administraciones públicas.

Como una evidencia de que el mundo está cambiando y de que la sociedad civil puede organizarse de forma independiente y puede tener un impacto sobre la gestión pública más allá de los canales convencionales (controlados casi siempre de modo estricto por el poder político), este proyecto no es obra de una administración o un gobierno si no de MySociety, una organización no gubernamental dedicada a "crear sitios web que proporcionan a la gente beneficios simples y tangibles en ámbitos cívicos y comunitarios". Además, mySociety trata de educar al público en general y a los voluntarios en particular, siempre a través de la práctica, sobre como internet puede ayudarles en su vida cotidiana. MySociety fue fundada por Tom Steinberg, un activista extraordinariamente prolífico que está detrás de proyectos como WriteToThem, PledgeBank o TheyWorkForYou.

Un poco más tarde, y siguiendo la iniciativa brtánica, nació en España Arregla mi calle. Pero en el caso español la iniciativa nace de la empresa Lotura aunque tampoco tiene ánimo de lucro y sus objetivos son muy similares:

Arreglamicalle.com es el lugar de encuentro de todos los ciudadan@s que quieran denunciar el mal estado de sus calles y barrios, con el objetivo de que sirva como canal de comunicación entre ayuntamientos y vecinos para construir barrios y ciudades más habitables.

Se comprometen a avisar al ayuntamiento cada vez que se publique una denuncia del municipio. En este caso utilizan Google Maps como soporte cartográfico y también permiten añadir una descripción del problema.

Carlos Guadián y Javier Llinares han comentado recientemente este proyecto, y el último la utiliza como un ejemplo de lo que llama herramientas web 3.0 (entendidas en este caso como web semántica) para la administarción pública. Las organizaciones pueden utilizar estas herramientas para monitorizar la opinión pública que se crean en los espacios digitales para entender que cuestiones y como afectan a los ciudadanos e introducirse en la conversación:

Pongo un ejemplo, se ha creado en España una web que se llama: Arregla mi calle, esta web parece no haber estado muy promocionada y que no tiene éxito, ya lo tendrá, en esta web se pone un slogan: ‘Si el Ayuntamiento olvida, la comunidad recuerda'. ¿Alguien puede creerlo? ‘Alguien', no sé quién y da igual, ha creado esta web para dar un servicio que hasta ahora es un servicio propio municipal y le hace la competencia en la prestación del servicio a los Ayuntamientos.

¿Por qué lo hacen? ¿Qué ganan?. Seguramente de momento nada y eso puede ser lo increíble: hay ‘alguien' dispuesto a prestar un servicio a cambio de nada.

Esto significa que la Administración Pública pasa a tener competencia, y en la Administración Pública dirán ¿y qué?, pues eso ¿y qué?, pues que la Administración Pública en ningún caso puede considerar esos servicios como competencia, sino que lo que debe hacer es considerarlos como aliados que están prestando servicios y debe aliarse a ellos para conseguir maximizar el servicio a los ciudadanos. Si ahora resulta que de forma colaborativa otros quieren prestar un servicio, pues desde la Administración Pública deberán aprovecharse estas iniciativas para conseguir que el ciudadano este aún mejor servido.

Llinares pone el acento en el cambio cultural que debe tener lugar en la administración para que este tipo de iniciativas, que inevitablemente crecerán, sean un instrumento de cambio positivo y no una fuente de conflictos. En todo caso un dato para la reflexión es el escaso éxito que ha tenido la iniciativa española, sobre todo al compararla con la británica. El 18 de abril sólo contaba con 22 denuncias (y todas añadidas en noviembre de 2007 o abril de 2008; posiblemente como consecuencia de aparecer reseñado en blogs). ¿Por qué funciona en Reino Unido y no en España? Existen tres causas, no necesariamente excluyentes:

1. el origen de la iniciativa: desde una ONG en un caso y desde una empresa en el otro, que puede provocar un cierto recelo por parte de los usuarios;

2. la diferente actitud cívica y digital de ambas ciudadanías. ¿Cuenta la población británica con un mayor acceso y capacitación para el uso de la web 2.0?, ¿es la cultura británica más proclive a denunciar este tipo de problemas, algo que no se hace tanto por el beneficio individual como por el colectivo?;

3. y por último, puede que una causa clave sea que el proyecto británico no es sólo, ni principalmente, tecnología. Sobre el sitio Fix my Street trabaja una organización muy activa y capaz de movilizar a redes sociales. Por el contrario, Arregla mi calle es un proyecto exclusivamente digital.

En mi opinión las tres causas juegan un papel en estas diferencias, pero cada vez es más claro que no existen redes digitales y analógicas separadas sino organizaciones híbridas, especialmente en los ámbitos locales, que se organizan en los espacios digitales para actuar sobre los espacios físicos, y que, al tiempo, utilizan las redes analógicas para dinamizar las herramientas que usan en internet.

Ciudades enredadas